Varios pueblos indígenas colombianos rubricaron su particular “Protocolo de Kioto” para la preservación de la naturaleza que les rodea con el objetivo de “reparar sus errores” y tomar acciones que lleven al máximo respeto de los recursos naturales. Más de 400 personas participaron en un encuentro en el resguardo de Quintana, cercano a la ciudad de Popayán (oeste colombiano), para compartir sus preocupaciones sobre el estado de la “Madre Tierra”, que a sus ojos es arrasada por el hombre. El pueblo kokonuko, en colaboración con diferentes agencias de Naciones Unidas y el Fondo Español para el Desarrollo, lidera una de las principales iniciativas indígenas en Colombia que pretende capacitar y concienciar a sus comunidades y a la sociedad occidental de la necesidad de proteger los dones naturales. “El pueblo kokonuko, y seguramente otros, ven con tristeza como viven las nuevas sociedades y los pueblos indígenas, y ven con preocupación como los bosques que antes se tenían ya no existen, y como las lagunas y las quebradas de aguas cristalinas están desapareciendo porque el modelo imperante en el mundo no entiende que la Tierra es vida”, alertó el sabedor indígena José Domingo.
Fonte: Agencia EFE

